Resoluciones

Resolución del consejo de Administración de ASIPI sobre el Protocolo de Madrid de 1989 relativo al Registro Internacional de Marcas

El Protocolo de Madrid, por la promoción de que ha sido objeto, ha merecido consideración especial de la Asociación, en el Consejo de Administración que tuvo lugar en Orlando en el año 1995 y en las Jornadas de Trabajo pan se celebraron en San Salvador, El Salvador, en el mes de Noviembre del mismo año, lugar este último donde fue materia de uno de los paneles, con intervención de un representante de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual y de varios representantes de ASIPI.

De los estudios e intervenciones de nuestros miembros en El Salvador; de las opiniones vertidas en las reuniones del Consejo de Administración y de otros encuentros que, en diferentes instancias, han mantenido asociados de ASIPI y en los que de una y otra forma se ha tratado la materia, se desprende que los integrantes de ASIPI comparten, la idea de agilizar y fortalecer los sistemas para la protección de marcas que ha inspirado la preparación del instrumento a que refiere esta resolución.

Sin embargo, nuestros miembros han sostenido en dichos foros, con fundamentos, que le aplicación del Protocolo, en su texto actual, es susceptible de conllevar para los países latinoamericanos, de los que son nacionales la mayoría de los miembros de ASIPI, implicancias preocupantes en varios aspectos, entre ellos, los que dicen relación con la institucionalidad y el esquema jurídico general; con los sistemas locales de protección de marcas y con las culturas nacionales relativas a la materia.

Sin la pretensión de hacer una enumeración taxativa de las observaciones que han surgido, se pueden señalar las siguientes:

a) Existen diversas disposiciones del Protocolo que pueden entrar en colisión con la institucionalidad de algunas o muchas de tales naciones latinoamericanas y que no son congruentes con la letra o el espíritu de la generalidad de sus ordenamientos jurídicos, en materias tan importantes corno lo son las que establecen y reglamentan la adquisición, conservación y transferencia de la propiedad sobre las diferentes clases de bienes; los atributos y efectos del derecho de dominio, los procedimientos administrativos; la competencia y jurisdicción de los órganos gubernamentales; los idiomas oficiales; la recolección, administración y destino de tasas y derechos; las que tienden a evitar una excesiva centralización de poderes y las que restringen la entrega o delegación de facultades soberanas en asuntos que tienen amplia repercusión y efectos en el ámbito interno.

b) Se advierte la razonable aprensión de que una posible aplicación del Protocolo signifique, en el hecho, la consagración de un trato desigual para los usurarios y empresas locales frente a los usuarios y empresas internacionales; que esta pueda afectar el funcionamiento de las Oficinas Nacionales recargando, cuantitativa pero no cualitativamente su trabajo, el que ya sobrellevan con extrema dificultad y mermando, además, los ingresos proporcionales a sus tareas, en subsidio de las grandes compañías de los países más desarrollados y en detrimento de los interesados y contribuyentes locales. Asimismo, se terne que una eventual saturación del Registro Internacional, con el consiguiente efecto en los Registros Nacionales, pueda llegar a dificultar el progreso de las industrias nacientes, especialmente en los países subdesarrollados a en vías de desarrollo.

c) Las culturas jurídicas nacionales sobre Propiedad Industrial, han logrado evolucionar gracias a la labor de los funcionarios públicos locales y al trabajo de los profesionales especializados de cada uno de los países. De consiguiente, ellas podrían debilitarse en forma apreciable de adherir ellos al Protocolo, al eliminarse, no obstante el eventual aumento del trabajo cuantitativo en beneficio de las grandes empresas antes aludidas, funciones trascendentes de las Oficinas Locales, así como al reducirse y decaer la función asesora de los profesionales del sector privado. Esto se traduciría en un deterioro de la protección a la propiedad industrial en el ámbito interno, el que inevitablemente se proyectaría el plano universal. Sin perjuicio de las consecuencias que ello pudiere traer para los titulares de marcas e, indirectamente, de otros privilegios, tal efecto preocupa por haberse reconocido, sin excepciones, la importancia que tienen las instituciones de la propiedad industrial en el avance de los países, lo que hace necesario que día e ella exista en cada nación una participación más protagónico y determinante de funcionarios y profesionales interiorizados en su protección, administración y manejo, a lo que construiría un obstáculo el potencial efecto del Protocolo a que refiere este acápite.

Fuente a lo expuesto precedentemente, el Consejo de Administración de la Asociación: Interamericana de la Propiedad Industrial, teniendo a la vista y en consideración la recomendación sobre la materia del Comité Ejecutivo de ASIPI, de 29 de Agosto de 1996, resuelve que los asociados:

1) Estudien entre sí e investiguen en conjunto con los actores involucrados de los sectores público y privado de cacle país, las implicancias que tendría la eventual aplicación del Protocolo en las naciones de Latinoamérica, ya sea en relación a las materias expuestas en este documento, como a cualquiera otra pertinente, e intercambien entre sí las conclusiones que obtengan;

2) Inviten a las autoridades nacionales competentes a realizar, antes de considerar iniciar cualquier proceso de toma de decisiones sobre la materia objeto de esta resolución, una reflexión exhaustiva sobre las consecuencias que tendría en cada país latinoamericano, la ratificación del instrumento internacional en cuestión, y a intercambiar, igualmente, opiniones sobre el particular con los órganos correspondiente, de los otros países del sub-continente;

3) Recuerden, asimismo, a los autoridades locales, que dada la protección efectiva que otorgan a los titulares de derechos de propiedad intelectual Tratados internacionales ya suscritos por las naciones latinoamericanas y que están produciendo efectos en sus territorios o los producirán a corto plazo, como el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial y el reciente Acuerdo Trips anexo al instrumento que creó la Organización Mundial del Comercio, no es compulsivo tomar decisiones inminentes sobre el Protocolo del Arreglo de Madrid, existiendo, en conformidad al texto del referido Acuerde Trips, amplia libertad para pronunciarse soberana e independientemente, a favor o en contra de la adopción de tal Protocolo y para realizar la investigación y la reflexión exhaustiva a que se refiere este documento en sus Nos. 1) y 2);

4) Requieran en el intertanto a sus países, cuando sea del caso, perfecciones las legislaciones locales sobre administración de la Propiedad Industrial, de tal manera de que estén en condiciones de decidir libremente sobre la materia a que refiere este documento, sin que las deficiencias que puedan advertirse al respecto, puedan servir de pretexto para terceras partes requieran una adhesión precipitada y no suficientemente meditada al Protocolo; y

5)Cooperen con la Secretaría de la Asociación a la amplia difusión de esta resolución, a todos cuantos ella puedo interesar.

Adoptado en Isla Margarita, Venezuela, el 23 de Octubre de 1996.

EL CONSEJO DE ADMINISTRACIÓN DE LA ASOCIACIÓN INTERAMERICANA DE LA PROPIEDAD INDUSTRIAL.

Doy fe,
Alberto Berton Moreno
Secretario de ASIPI