Nuevas empresas de tecnología prefieren Nueva York

Nueva York, el Silicon Alley de las startups. (Archivo / AFP)

Los emprendimientos tecnológicos han estado en auge en Nueva York. En los últimos cinco años se crearon más de 10,000 puestos de trabajo, lo que ha llevado que algunos hablen de la zona como Silicon Alley , como un rival creíble de su homólogo en la costa oeste de Estados Unidos, Silicon Valley

Pero lo que emerge rápidamente cuando se habla con las personas involucradas en las llamada start-ups neoyorquinas es cómo están centradas en resolver problemas específicos de la vida cotidiana más que en la visión más amplia, capaz de transformar el mercado de Silicon Valley.

El neoyorquino Roger Wu sabe que a la gente le importan las opiniones de sus amigos.

También cree que las personas recurren a diferentes amistades para distintos tipos de consejos, y que la gente se puede beneficiar al integrar esto con las redes sociales.

Wu busca hacerlo realidad con su emprendimiento ShopMine, que analiza las cuentas de la red Pinterest y ayuda a los usuarios a elegir amigos a los que recurrir para recomendaciones sobre productos y servicios determinados.

En 2007, viajó al Área de la Bahía de San Francisco para ver si debía basar el sueño de su start-up allí, pero rápidamente volvió al este.

"Creo que aquí hay más una mentalidad de empresa", dice, "en lugar de crear una tecnología y después averiguar qué mercado hay".

Las ambiciones de Silicon Alley

Muchos de los emprendedores tecnológicos de Nueva York creen firmemente que la diversidad de las personas y las industrias de la ciudad es una de las ventajas clave para atraer a los mejores talentos y crear nuevas y exitosas startp-ups.

"En Nueva York hay tantas industrias diferentes", explica Wu, al citar algunos ejemplos como las finanzas, la moda, la publicidad y los medios de comunicación.

Y dice que esto supera a la "camarilla muy unida" de compañías tecnológicas en Silicon Valley y el Área de la Bahía de San Francisco, y significa que los emprendimientos neoyorquinos están más orientados al consumidor.

Wu también cree que esto supone que hay más financiación disponible para una mayor variedad de empresas.

De la media docena de ciudades líderes en tecnología en Estados Unidos, Nueva York ha sido la única en la que los acuerdos de capital de riesgo se han incrementado: un 32% desde 2007.

Sabores únicos

En la misma calle en la zona de Soho, David Haber trabaja en la empresa de capital de riesgo Spark Capital.

Las firmas locales en las que ha invertido suelen tener un objetivo específico, como 1stDibs, un mercado en línea para antigüedades y productos de época, y el popular sitio en internet de venta de anteojos Warby Parker.

Las gafas de Warby Parker, inspiradas en anteojos de época, se pusieron de moda. Las venden por $95, comparados con los $300 o más que se suele cobrar por un par de lentes.

La empresa ofrece un servicio en el que los clientes pueden elegir cinco anteojos en internet, que son enviados a su hogar antes de elegir cuál comprar.

Los clientes también pueden subir su foto al sitio web y probar diferentes opciones.

Haber dice que es típico de las compañías neoyorquinas sacar el máximo rendimiento de las innovaciones tecnológicas, pero no dejar que se transformen en el objetivo.

"Es fácil en el Valle quedar atrapado en esta caja de resonancia de lo que está ocurriendo con la tecnología", dice.

De otros ámbitos

Algunos de los emprendedores provienen de una variedad de ámbitos empresariales pero no tecnológicos y aplican sus experiencias a problemas específicos.

Jonathan Block pasó años en la industria musical, como representante de las bandas G Love, Special Sauce y Fun Lovin' Criminals.

Ahora dirige su atención a irrumpir en el ámbito de los productos musicales a través de su sitio de próximo lanzamiento TheHub.fm.

"Hay un aspecto de la industria musical que nunca ha cambiado ni ha sido distorsionado de una manera útil o positiva", explica Block. "Esto es, específicamente, la venta de la mercancía".

TheHub.fm pretende hacer más eficiente la venta y el suministro de productos relacionados con la música.

Block dice que el actual sistema a menudo deja, tras largas colas, a los fanáticos con las manos vacías, o con una camiseta del talle inapropiado y de un color distinto al preferido.

Las bandas pierden dinero por estas ventas no concretadas.

Su objetivo es utilizar la tecnología móvil para hacer esta operación más eficiente para ambas partes.

Block se centra en un problema particular, pero cree que para resolverlo debe hablar con una amplia gama de clientes potenciales. Y el crisol de razas de Nueva York ofrece la oportunidad perfecta para pulir sus ideas.

"Si uno quiere crecer en el negocio, continuamente necesitas estar conociendo nuevas personas", afirma.

Cambio de paradigma

Sin embargo, el enfoque neoyorquino de centrarse en problemas específicos no satisface a todos.

Michael Molesky, nativo del Área de la Bahía de San Francisco, pasó un año y medio en Nueva York desarrollando su empresa Marker antes de volver a casa.

Este servicio en internet tiene como objetivo permitir que las personas compartan sus lugares preferidos con amigos y seguidores.

Mientras estaba en Nueva York, viajaba a la costa oeste con frecuencia y conversaba sobre su proyecto a ambos lados de Estados Unidos.

"La gente de San Francisco realmente lo vio mejor", asegura.

"Los neoyorquinos tienden a ser mucho más competitivos, mientras que a las personas en Silicon Valley las veo algo más ambiciosas".

Molesky es escéptico con respecto a que el enfoque de las start-ups en la costa este pueda tener una influencia profunda en la sociedad.

En cambio, dice, los cambios de paradigma requieren de la mentalidad de Silicon Valley de "pensar en grande y atacar los grandes problemas" y de "soñadores".

"Las empresas que realmente han cambiado la forma en que pensamos acerca de la tecnología y de medios de comunicación siempre han tenido su sede aquí en California", completa.